Flash

Por Cecilia Acconcia

Holaaaaaa es  mi  primera vez  en el blog de nuestro querido programa de radio “Vivir de cine”. Tenía muchas ganas de hacerlo pero siempre encuentro alguna excusa y lo dejo para más tarde, es que no es tan fácil escribir de uno mismo.  Estoy feliz y muy a  gusto colaborando con nuestro equipo,  el cine me  apasiona y espero que esto se transmita aunque sea un poco.

Pues eso, como soy muy mala hablando de mí prefiero compartir con ustedes mi primer recuerdo cinematográfico, la primera vez que una peli me ha impactado dejando huella en mi memoria para siempre. No es por la gran calidad de ella en sí y ya lo comprenderán  en cuanto les diga el nombre, sino porque  aunque  parezca increíble, hoy puedo cerrar los ojos y sentir como en aquel momento de niña las sensaciones que me  procuró.

Fue en el año 1981 en Buenos Aires, mi madre nos había  llevado al cine festejar el cumpleaños de  alguno de mis hermanos  (todo esos detalles son  tan borrosos como nítido lo que ha pasado dentro) y  fuimos a ver  esa gran superproducción que se venía anunciando desde hacía un tiempo.

La película era Flash Gordon, una adaptación del  famoso cómic creado por el dibujante Alex Raymond allá por los años 30, producida por Dino de Laurentiis y dirigida por Mike Hodges .No ha tenido nada de éxito y estoy segura que a muchos ni les suena.

A continuación podemos apreciar en detalle un avant goût de lo que les espera viéndola, el malvado encarnado por Max von Sydow está temible:

Básicamente la historia es la de Flash Gordon, un famoso jugador de béisbol y Dale Arden, una agente de viajes, que viajan en un avión que es atacado por una lluvia de meteoritos y se lanzan en paracaídas aterrizando cerca del laboratorio del profesor Hans Zarkov. Este tiene un plan: quiere desviar al meteorito que va a atacar la Tierra lanzándole un cohete para destruirlo.  Para ello necesita ayuda y obliga a Flash y a Dale a subir en él amenazándoles con una pistola. Luego de un viaje un poco movidito, los tres van a parar al planeta Mongo, que está gobernado por el despiadado Ming, cuyo deseo es conquistar la Tierra y casarse con Dale Arden, mientras que su hija, la princesa Aura, quiere a  Flash. Para combatir a Ming necesitan la ayuda de los pueblos oprimidos de Mongo regidos por  príncipes como Barin, del reino de Arboria, o Vultan, de los hombres halcón.

Los 80’ han sido la década por excelencia del apogeo de las famosas Space Operas, minados de series y pelis con extraterrestres, naves y guerras  espaciales de todo tipo.

La película empieza con un genérico colorido en forma de cómic y con la banda sonora de Queen cantando Flash, y es allí donde empieza mi historia de fascinación por ella.  Unos meses antes había caído en éxtasis ante este grupo de rock y había pedido como regalo de Navidad mi primer long play. Entonces allí estaba, sentada con todos los elementos  reunidos para delectar mis ojos infantiles: colores kitsch, una historia de amor (ahora cuando lo veo no sé que me encantó del  oxigenado Sam J. Jones, pero les aseguro que me quedé totalmente enamorada) o varias, porque también está la de la princesa Aura, encarnada por la quintaescencia femenina de Ornella Muti, y el príncipe Barin por Timothy Dalton. Efectos especiales maravillosos para la época y mucha acción bajo las guitarras de nuestros amigos de Queen. Una de las escenas finales con todos los hombres halcón volando para combatir al malvado Ming liderados por Flash en una especie de moto espacial me habían parecido lo mejor de lo mejor. Por  supuesto, he vuelto a verla en varias ocasiones y no sé por qué misteriosa razón sé que es kitsch, sé que es mala y que ha envejecido horriblemente, pero la quiero.  Es como  el  primer novio, se queda en tu memoria lo más bonito de tu relación, y aquí me pasa lo mismo, tengo hacia ella una inmensa ternura: fue la primera vez que he palpitado en el cine, que he vivido intensamente la historia, que he bebido las palabras del superhéroe deseando ser yo misma la intrépida Dale, y no puedo mirarla con ojos despreciativos.

Me he enterado hace poco que se está preparando un remake para el 2010 y estoy deseando verla, y por supuesto lo comentaremos llegado el momento.
Por suerte, mi gusto cinematográfico ha mejorado (aunque confieso que una buena comedia romántica un domingo lluvioso de invierno  es uno de mis más grandes placeres, y es notoriamente sabido que en el género las buenas, buenas no abundan…) y he tenido muchos de estos momentos mágicos en una sala de cine viviendo visceralmente una historia, pero mi Flash, mi querido Flash (prohibido burlarse) será siempre el primero…

Saludos, amigos:

Anuncios

6 Respuestas a “Flash

  1. Felicito tu pluma ,tus impecables recuerdos y tu claridad en volcarlos . Creo compartimos esa misma necesidad de hablar con los demás y transmitir las pequeñas grandes experiencias de vida .Me encantó leerte y espero poder hacerlo siempre. Llegarás lejos ……

  2. Miguel A. Delgado

    ¡Uffff! Pero, ¿cómo ser imparcial con un recuerdo así? ¿Qué más da que sea kitsch? Si hacemos una estadística sobre cuál fue la primera película vista por la gente, desde luego no suelen ser, precisamente, Bergman ni cosa parecida… 😉

  3. Flash!!!!!! AH AHHHHH!!!!!
    que buena peli!!! una peli como tiene que ser! donde el malo tiene cara de malo y el bueno es cachas! (gracias a esta peli luego sacaron Conan). Pero para mi lo mejor de la peli fue Ornella Muti! la sex symbol del momento. Que buena que estaba!
    Gracias por el recuerdo!

  4. No soy gran fan de super heroes, pero ahora – despues de tu articulo – tengo ganas de verFlash y así volver a los años 80 y para “prepararme” para el remake. Gracias por compartir tu primera vez 🙂 y no hay dada malo de un buen kitsch y menos un domingo por la tarde. No hay nada mejor que una buena comedia. Espero que compartas más de tus experiencias cinematograficas con nosotros.

  5. una critica geniale me encanto segui escribiendo y hablanos un poco mas de vos.Espero que hasta pronto en este blog llegaras muy pero que muy lejos…….

  6. Es la primera vez que me dejo caer por aquí, así que un saludo a todos. Sobre Flash Gordon, tampoco la he visto, pero esta entrada invita a dejarse atrapar por la iridiscencia ochentera; y si es antes del remake, mucho mejor.

    Y Cecilia, muchas gracias por tu dedicatoria en mi biografía sobre Paul Newman. Me está encantando la lectura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s