Archivo mensual: diciembre 2009

Una historia de amor indie

Por Beatriz Cebas

Se acercan las Navidades y con ellas las películas de St. Claus, renos y demás historias familiares. Sinceramente, este género no es santo de mi devoción, y precisamente por eso no voy a recomendar ninguna cinta de esta temática. Lo que sí voy a hacer, es recomendaros una de las historias de amor que más me han gustado en este último año: (500) días juntos.

La película se vendió en España como una historia de amor donde el chico es el que se enamora perdidamente de la chica y precisamente es éste el que quiere una relación seria. Este argumento, “original” (lo siento, pero me niego a pensar que esto sea tan poco común), es uno de los encantos de la obra aunque bien podría funcionar si en vez de él, hubiese sido ella la que se enamora perdidamente del chico.

Sigue leyendo

Haneke y su cinta blanca cautivan a los miembros de la Academia de Cine Europeo

Por Paula Fabra

La cinta blanca, del director Michael Haneke, se alzó como la mejor película del año y obtuvo los galardones a mejor director y guión en la última entrega de los Premios de Cine Europeo, celebrada el pasado fin de semana en la región de Ruhr. El filme, candidato a mejor película de habla no inglesa en la próxima edición de los Oscar, ya contaba con la Palma de Oro del Festival de Cannes. El 15 de enero podremos verla en los salas españolas. La última obra de Haneke, rodada en blanco y negro, muestra las raíces del nazismo en un pueblo protestante de la Alemania del Norte poco antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. La narración gira en torno a unos crímenes relacionados con un grupo de niños que han sido maltratados por sus padres.

Aunque Pedro Almodóvar y Penélope Cruz, nominados a mejor director y mejor actriz por Los abrazos rotos, se quedaron con la miel en los labios, Alberto Iglesias se llevó el galardón a la mejor banda sonora por la música de esta película.

Sigue leyendo

Pista del concurso (12/12/09)

¿Cuál es la película misteriosa de esta semana? Si lo sabes, escríbenos a:

Benévola Navidad para el cine patrio

Por Jaime Ramos

El panorama no podría resultar más irónico. En mitad de una pseudo-crisis sobre la nueva ley del cine español, es decir, los nuevos criterios para adjudicar las subvenciones que principalmente financian nuestro cine, que tienen dividos por completo a nuestra industria (mejor dicho, nuestra artesanía); comenzamos a notar un mini-boom en taquilla, un acercamiento de los espectadores a películas españolas, no de autor, sino de género, o franquiciante. Películas que en muchos casos, dado nuestro elevado concepto europeo del arte, reciben el menosprecio de buena parte de la crítica, y también del público: ¡Pues ahí están!

Spanish Movie liderando la taquilla, y tras esta, Planet 51. Está claro que la autoría es nuestro sello y las fórmulas originales al producto cinematográfico standard no han de extinguirse. Mas no han de ser la única alternativa.

Sigue leyendo

Paul Naschy, el licántropo español

Por Antonio Golmar

“Paul, no serás olvidado, ni por tu familia ni por tus amigos ni por tus fans, que seguirán aumentando a medida que tu talento, tu filmografía y tu entusiasmo por el cine se hagan más y más conocidos y apreciados”.

Así reza la nota de despedida colgada en www.naschy.com la página web en inglés dedicada al director, guionista, actor de cine y teatro y escritor (las novelas del Oeste firmadas por John Mills) Jacinto Molina, conocido como Paul Naschy y uno de los artistas populares españoles más influyentes del siglo XX. Por desgracia, su amplia obra cinematográfica centrada en el terror (saga de La marca del hombre lobo,  Latidos de pánico, La venganza de la momia) la fantasía de asunto gótico (El huerto del francés) y la comedia negra ejemplarizante (El caminante) tan apreciada en países como Japón y los Estados Unidos es prácticamente desconocida para el público más joven de nuestro país debido a una curiosa conspiración de silencio y desprecio.

Sigue leyendo

Farinelli

La solución a la pregunta del concurso de ayer es Farinelli, una película dirigida en 1994 por el belga Gérard Corbiau (El maestro de música) y protagonizada por el italiano Stefano Dionisi (Carlo Broschi «Farinelli»). El filme se centra en los primeros años de estancia del cantante en España y en la supuesta relación de amor-odio que mantiene con su hermano debido a las frustraciones derivadas de las limitaciones inpuestas por su condición de castrato. Sin embargo, poco se habla de otros aspectos interesantes de su vida, como las rivalidades políticas de su presencia al lado del rey Felipe V ocasionó, su meritoria labor al frente de los teatros de Madrid y Aranjuez y en general su influencia sobre la ópera italiana de su tiempo.

Este biopic un tanto fallido, candidato al Oscar como mejor película extranjera en 1995, destaca por su brillante recreación del ambiente musical de aquella época y por unos números operísticos sobresalientes a cargo del contratenor norteamericano Derek Lee Ragin y la soprano Ewa Mallas-Goslewska. La película fue rodada en Alemania, Italia y España (Palacio de la Granja).

Pista del concurso (05/12/09)

¿Quién es el personaje retratado en este cuadro? Si lo sabes, escríbenos ya.

Lo que hubiesemos dado por vivir el autocine…

Por Clara Jiménez Cruz

Con la cantidad de películas para adolescentes (por mucho que algunas madres también las sigan) que nos están llegando en los últimos meses, desde High School Musical a la saga de Crepúsculo, es inevitable la comparación con los teenpics que en los 50 llenaron los autocines de Estados Unidos y dieron alas a una clase social hasta el momento invisible: los adolescentes.

Por razones que no vienen al caso últimamente he estado viendo muchas de estas películas de ínfimo presupuesto ( e igual de ínfimo argumento) que nada tienen que ver con las grandes superproducciones dedicadas a los jóvenes y que hoy en día ocupan gran parte de la cartelera. Merece la pena recuperar, aunque sólo sea para ver la diferencia, películas como Beach Party y su secuela Muscle Beach Party o I was a teenage werewolf; en las que, a base de tres ingredientes: música, ídolos juveniles y la adolescencia como máxima; se recrean lugares paradisiacos apartados de los adultos en los que los adolescentes son capaces de vivir y sentir aquello que buscan, sintiéndose parte de algo por el mero hecho de ser adolescentes.
Sigue leyendo